Cómo pueden ayudarte mis experiencias y conocimientos.
¡Llevas todo el tiempo preocupándote por un tema! ¡Si no fuera por las dudas! Pero, ¿a quién le gusta hablar de sentimientos? ¿Especialmente cuando no sabemos cómo reaccionará la otra persona?
Hace falta confianza para dar el primer paso. Para conocerme mejor, hoy voy a hablarte un poco de mí. En este artículo descubrirás cómo soy y comparto contigo mis aprendizajes más importantes.
Aprendizaje no 1: No existe el plan de vida perfecto.
Probablemente te resulta familiar: Tienes las ideas muy claras sobre cómo debería ser algo, pero de alguna manera todo resulta distinto a lo planeado. Tu vida da un vuelco y debes adaptarte a las nuevas circunstancias.
- Estás enfadad@ y te preguntas qué estás haciendo mal.
- Intentas desesperadamente restablecer la «normalidad» por todos los medios.
- No obstante: la situación NO cambia.
Lo sé muy bien.
Una beca en Inglaterra, una casa en el campo, tres hijos y unos ingresos fijos mensuales, ese era mi plan😉. Muchas cosas resultaron distintas de lo esperado: Vivo en una gran ciudad y dejé mi trabajo seguro. Mi media de notas era demasiado baja para Inglaterra (pero aprendí español con fluidez y eso me parece genial) y vivo separada del padre de mis hijos.
¿Qué intento decirte? No soy perfecta, y no lo sé mejor que tú. Los errores y los defectos forman parte del ser humano. Las cosas no son perfectas. Pero eso no significa que algo esté «mal». Los sentimientos desagradables son lo más normal de la vida. Pero a nadie le gusta hablar de ellos.
La verdad es que: como tú, soy una persona cuya vida a veces está patas arriba. Pero he aprendido:
- Si algo sale diferente de lo esperado, se crean nuevos caminos. Los «errores» están permitidos.
- ¡No siempre hay una solución! En lugar de intentar cambiar la situación a cualquier precio, ayuda abandonar los viejos patrones de pensamiento.
Deja de pensar en círculos: ¡Cambia tu patrón de pensamiento habitual!
Con poco más de veinte años, empecé mi viaje por el mundo. Tenía en el bolsillo mi semestre en el extranjero, en Santiago de Compostela. Pensé que de alguna manera me las arreglaría con mis conocimientos de inglés. Nada de eso.
Mis primeras palabras en español fueron «contrato de alquiler», «fianza» y «calefacción».
Después de un día de intentos desesperados por salir adelante, poco a poco me di cuenta de que sin el español no tenía ninguna posibilidad. No tenía ni idea de cómo iba a manejar esta situación, estaba completamente desesperada. ¿Así que de vuelta a casa? No podía llegar más lejos sin apoyo. Mi objetivo era muy claro: quería ser capaz de comunicarme lo antes posible para poder valerme por mí misma.
Haré lo que sea necesario para conseguirlo.
Me gustaría contarte las tres cosas más importantes que aprendí durante mis primeros días en España:
- ¡Hay que tomar una decisión clara y hay que actuar!
- Soy la protagonista de mi vida y asumo toda la responsabilidad de mis (no)acciones.
- Acepto ayuda y apoyo porque de lo contrario no llegaré a ninguna parte.
¿Quién y qué te apoya en tu camino?
Poco tiempo después, conocí al padre de mis hijos. Y luego vinieron muchos años de aprendizaje… a todos los niveles. La fase del enamoramiento. La relación a distancia. Decidir dónde queríamos vivir. Llenos de alegría y optimismo, nos casamos e intentamos crearnos un hogar. Adquirí mi primera experiencia profesional y me convertí en madre. Con todos los altibajos. Vivimos en familia en Austria y en España.
Durante la crisis económica, hubo muchas dudas, miedos y lágrimas. ¿Conoces la decepción cuando las cosas no salen como esperabas? ¿Cuando pones tanto entusiasmo y alegría en un sueño y luego tienes que renunciar? En algún momento me di cuenta de que algo tenía que cambiar. Necesitaba un paso radical y un nuevo comienzo.
Cada día tienes la oportunidad de empezar de nuevo, de cambiar algo.
Aprendizaje nº 2: El cambio comienza con un sentimiento
Aún hoy, me pregunto una y otra vez:
- ¿Cómo puedo sacar lo mejor de una situación?
- ¿Qué decisiones debo tomar?
- El cambio empieza con un sentimiento, no con un pensamiento.
- Necesitas personas que entiendan lo que estás pasando.
¿Qué sientes? Toma nota, reconoce las señales y márcate objetivos realizables.
Aprendizaje nº 3: Tener valor y asumir responsabilidades: por qué a veces es difícil.
¿Reconoces esto? ¿Los patrones limitantes y las creencias que te impiden empezar algo nuevo y desarrollar tu verdadero yo?
Volvimos a Austria y me formé como asesora social. Y finalmente, unos años más tarde, monté mi propia consulta. Sin una perspectiva externa, habría dado vueltas en círculos eternamente. He recibido mucho apoyo para dar los siguientes pasos. Y sigo haciéndolo cada día.
Estas son las tres siguientes ideas que quiero compartir contigo:
- A veces hace falta gente que tenga el valor de decir las cosas muy claras.
- Ayudan mucho los impulsos y el apoyo externo.
- Soy la única responsable de poner en práctica mi decisión.
¿Qué quieres soltar, cambiar, reiniciar?
Tengo curiosidad por saber qué quieres contarme sobre tu trayectoria. No existe la vida perfecta, pero es tu responsabilidad qué decisiones tomas. ¿No estás segur@ de cómo puede funcionar esto? ¿Te falta valor para hacerlo sol@? Entonces has venido al lugar adecuado. ¡Lo entiendo perfectamente!
¿Sabes que algo tiene que cambiar, pero aún te falta el valor para dar el primer paso?
Entonces aprovecha este momento.
Reserva ahora tu consulta gratuita y descubre cómo puedes abandonar los viejos patrones y seguir tu camino con mayor claridad.
No esperes a que el valor llegue «algún día»: empieza hoy mismo.